miércoles, 16 de febrero de 2011

Señooooooooor......¡¡¡¡Raúl!!!!





El ambiente de las calles de Valencia, teñidas de blanco y azul por el gran número de aficionados germanos que visitaron España, preludiaban una gran noche de fútbol europeo. Pero en la cabeza (o mejor, en las espaldas) de todos, un nombre y un número: Raúl y el 7. El máximo goleador de la Champions League, de las competiciones europeas y de todo lo que queráis, fue clave para el empate del Schalke y para que su equipo tuviera la ambición necesaria con la que permanecer vivos en Europa.
No obstante, el ritmo de los primeros minutos lo impuso el conjunto de Emery, con una actuación incesante del 'Chori' Domínguez, que ayudó a Soldado a encontrar los huecos que Metzelder y Höwedes dejaban por el centro de la zaga. Mientras tanto, la afición che estaba más pendiente de despreciar el talento y la trayectoria futbolística de Raúl, que de animar a los suyos. Y con esos pasos, no se va a ningún lado. Por ello, un murmullo de canguelo resurgía cada vez que el Señor González merodeaba por el entorno de David Navarro y Ricardo Costa.
Fue Roberto Soldado, con una gran triangulación del Valencia, quien adelantó en el marcador a su equipo. El Valencia se animó y siguió insistiendo, pero Aduriz no tuvo su mejor noche y la fórmula de Emery de eliminar los costados atacantes (sin Joaquín, ni Pablo), no dio el mejor de los frutos.
En el equipo de Felix Magath, cabe destacar que Farfán estuvo totalmente aniquilado por el brillante trabajo defensivo que desarrolló Mathieu por su banda derecha, y Matip estuvo muy impreciso en los pases y demasiado rudo. Sin embargo, Kluge dio un aire de calidad y contundencia al centro del campo, con un trabajo silencioso pero ordenado.
Sería en el segundo acto, cuando las funciones de empeño del cuadro visitante, obtendrían su recompensa. El primer aviso lo dio Raúl con una jugada que vislumbró su infinito olfato goleador, cuando se burló de los dos centrales y llegó forzado al balcón del área del Valencia, donde chutó y despejó con una buena parada de Vicente Guaita. El joven meta fue el mejor de su equipo, frustrando un total de tres acciones muy peligrosas por parte de los azulones.
Entre Jurado y Kluge despertaron la creatividad del Schalke. Y llegó el empate con firma española. Jurado brindó un buen pase al siete, para que éste, mediante una jugada 'made in Raúl', colocara las tablas en el luminoso y complicara la eliminatoria a los ches. Con la entrada de Joaquín en el campo, se rozó el peligro en la portería de Manuel Neuer, pero fueron los de Magath los que gozaron de las ocasiones más claras, con un disparo de Hao (tras pase de Raúl) que supo despejar Guaita, como si de un veterano guardameta se tratara.
Raúl volvió a callar bocas y se reafirmó con el Siete de Europa. Y el ambiente blanco y azul cerró la noche en Mestalla, donde la afición minera pudo gritar con una inefable alegría: Señooooooooor......¡¡¡¡Raúl!!!! . Gelsenkirchen decidirá el pase a los cuartos de final entre el Valencia y el Schalke 04.

En el otro encuentro de noche europea (AC Milán 0 -1 Tottenham), bochornoso espectáculo del AC Milán por el número de entradas peligrosas a los Spurs, y en concreto lamentable actuación de Gattuso. Este italiano cada vez está peor de la cabeza.